Los pisos de alquiler turístico se pasan al alquiler tradicional por el coronavirus

11 mayo 2020

La crisis sanitaria por los efectos del coronavirus está golpeado de lleno el mercado del alquiler. Aunque es difícil aventurar cuál será el efecto real de la Covid-19 sobre el sector, algunos efectos de la epidemia se empiezan a notar. El trasvase de los pisos de alquiler turísticos al alquiler tradicional es cada día más notorio, como ya […]

La crisis sanitaria por los efectos del coronavirus está golpeado de lleno el mercado del alquiler. Aunque es difícil aventurar cuál será el efecto real de la Covid-19 sobre el sector, algunos efectos de la epidemia se empiezan a notar. El trasvase de los pisos de alquiler turísticos al alquiler tradicional es cada día más notorio, como ya se aprecia en los portales inmobiliarios. Esto significa que los pisos de alquiler turístico se pasan al alquiler tradicional por el coronavirus. Y es que en el actual contexto de crisis los alquiles a largo plazo son los contratos más seguros. Las mensualidades del alquiler suponen un flujo económico constante delante la caída del turismo.

La dificultad de saber, entre otros, la fecha de la finalización del estado de alarma y su incidencia sobre la sociedad y la economía, provoca una incertidumbre que arrastra a determinados propietarios, que antes preferían el alquiler turístico o vacacional, a apostar más por el alquiler tradicional, por lo que pasan de pisos de alquiler turístico al alquiler tradicional.

El estado de alarma, decretado hace más de dos meses, ha supuesto un duro revés para el turismo en España. En marzo perdió el 64,3% de sus visitantes internacionales, según los datos Frontur del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero la incidencia que tendrá la caída del turismo durante los meses de abril, mayo y junio es más que incierto y nada halagüeño. Y aunque es temprano para prever las pérdidas globales, según la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos (FEVITUR) el impacto de las cancelaciones de las viviendas turísticas tiene un valor de 240 millones de euros, mientras que Airbnb ya prevé que sus ingresos en el 2020 se reduzca a la mitad en comparación con el 2019.