La fianza. Todo lo debes saber sobre este concepto

7 junio 2020

La fianza es una obligación que forma parte de los contratos de alquiler, por lo que es irrenunciable. Sirve como garante que, una vez finalizado el contrato, la vivienda se retorna en las mismas condiciones que fue entregada. Normalmente la fianza es económica a través de la entrega de una cantidad, que coincide con el […]

La fianza es una obligación que forma parte de los contratos de alquiler, por lo que es irrenunciable. Sirve como garante que, una vez finalizado el contrato, la vivienda se retorna en las mismas condiciones que fue entregada. Normalmente la fianza es económica a través de la entrega de una cantidad, que coincide con el precio de una mensualidad de la renta. Aun así, también puede ser personal, de manera que el inquilino responderá a posibles daños con su patrimonio.

La fianza se encuentra en el artículo 36 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). El artículo apunta que la fianza para vivienda será obligatoria, será de un mes y se debe satisfacerse en metálico. En el caso de uso distinto a vivienda como pueden ser locales u oficinas, será de dos mensualidades. En el caso de vivienda se pueden pactar otras garantías adicionales que en ningún caso podrán superar las dos mensualidades.

La propiedad está obligada a depositar el mes de fianza en el organismo público correspondiente de la Comunidad Autónoma. Si no se deposita en el organismo correspondiente, se producen perjuicios sobre el inquilino, ya que este no puede acceder a la deducción de beneficios fiscales. Además, se podrán derivar una responsabilidad económica con una multa hacia el arrendador por no depositarla.

¿Para qué sirve la fianza?

La fianza se ha convertido en un recurso económico para las Comunidades Autónomas y como garante para el arrendador. Y es que como hemos dicho anteriormente, y conjuntamente con la garantía adicional, la fianza cubre las posibles responsabilidades de los desperfectos sobre la vivienda arrendada y los impagos de servicios como el agua, luz y gas.

¿Se debe actualizar la fianza?

  1. Existen dos supuestos para este caso:
  2. 1. Durante los cinco primeros años de duración del contrato, la fianza no está sujeta a una actualización. Aunque la renta se aumente por el incremento del IPC pactado en el contrato, esta no puede sufrir ninguna subida, ni para los arrendamientos de vivienda, ni para los de uso distinto de vivienda.
  3. 2. La actualización se puede dar cuando el alquiler se prorroga. Así, si se incrementa la mensualidad del alquiler, este garante debe actualizarse al mismo precio de una mensualidad de dicho alquiler y lo mismo para una disminución de la fianza ligado a una rebaja en la renta del alquiler.

La devolución de la fianza

Una vez finalizado el contrato y tras supervisar que el inmueble se devuelve en las mismas condiciones y que los servicios están al corriente de pago y no se han dado de baja, la propiedad está obligado a devolver la fianza antes de un mes des de la entrega de llaves. Junto con ella también se entregará la garantía adicional pactada en el contrato de alquiler. Si el propietario no hace la entrega dentro de 30 días naturales este generará intereses en favor al inquilino y se podrá iniciar la reclamación judicial.

Para efectuar su devolución, con anterioridad se deberá solicitar el retorno de la fianza al organismo competente de la comunidad autónoma donde se depositó. Si transcurrido un mes desde que el arrendador solicita la devolución de la fianza por la resolución del contrato, no ha procedido la restitución, la administración estará obligada a pagar intereses.

Si de lo contrario, el arrendatario incurrió en alguna irresponsabilidad, esta deberá ser cubierta con la fianza. En este supuesto únicamente habrá de satisfacer la diferencia entre lo que se entregó y la cantidad a que ascienda la responsabilidad. Si esta no llega a cubrir todos los desperfectos se podrá recurrir a los tribunales.
La fianza no se debe cambiar por las por el pago de las mensualidades de renta.