Escritura de la propiedad. Todo lo que necesitas saber

16 septiembre 2020

La escritura de la propiedad es el documento que acredita a un propietario como legítimo poseedor de una vivienda. La escritura de la propiedad está autoriza y firmada por un notario o notaria. En la escritura figuran todos los requisitos que establece la ley para este documento en concreto.  Así, y en dicho documento, se […]

La escritura de la propiedad es el documento que acredita a un propietario como legítimo poseedor de una vivienda. La escritura de la propiedad está autoriza y firmada por un notario o notaria. En la escritura figuran todos los requisitos que establece la ley para este documento en concreto. 

Así, y en dicho documento, se incluye información importante sobre la propiedad y el inmueble. Es decir que se identifica al propietario o propietarios en el caso que exista más de uno y se expone si la propiedad se compró o se recibió por herencia. Además, recoge todos los datos relevantes de la finca como la superficie que ocupa, la ubicación, con que otras propiedades linda, si tiene alguna carga como puede ser una hipoteca…

La escritura se debe inscribir siempre en el Registro de la Propiedad para que el propietario figure como tal. 

En el caso de necesitar una copia de la escritura, esta puede ser solicitada en la notaría que la emitió para una copia autorizada. Dichas copias tienen un precio que se debe abonar dependiendo de los precios de la notaria. También se pueden solicitar de manera telemática en los diferentes portales que existen para solicitar este documento y si lo que necesitamos es una copia simple.

Tipos de escritura de la propiedad

Tal como fija la ley española, existen dos tipos de copias de la escritura de la propiedad:

  • La copia autorizada: La copia con más validez, ya que la notaria se encarga de su emisión y cuenta con la firma de este funcionario público del Estado por lo que tiene una validez igual a la escritura original. Este tipo de copia es necesaria para inscribir el inmueble en el Registro de la Propiedad o en el Registro Mercantil. Tiene un precio superior que la copia simple.
  • La copia simple: Al no estar firmada ante notario como documento tiene un valor inferior que la copia autorizada. Únicamente sirve para consultas propias y para pagar impuestos. Además, es más económica que la copia autorizada.