¿Cómo puedo cambiar la titularidad de los suministros?

16 noviembre 2018

Si tienes que cambiar la titularidad de los suministros debes saber que documentación necesitas, así como los pasos a seguir para poder concluir con éxito el cambio de nombre. Te explicamos como hacerlo:   Para iniciar los trámites debes: Disponer de la última lectura de los contadores de suministros, es decir la cifra previa antes de firmar […]

Si tienes que cambiar la titularidad de los suministros debes saber que documentación necesitas, así como los pasos a seguir para poder concluir con éxito el cambio de nombre. Te explicamos como hacerlo:

 

Para iniciar los trámites debes:

  1. Disponer de la última lectura de los contadores de suministros, es decir la cifra previa antes de firmar el contrato.
  2. Las instalaciones deben estar según la normativa vigente, así como los documentos legales de la vivienda como el boletín de luz, la cédula de habitabilidad… La mejor opción es revisar y comprobar que las instalaciones estén en regla, y, en caso de que la vivienda tenga más de 20 años o que el suministro de luz o de gas estén dados de baja, es necesario pedir un boletín para gestionar el alta.
  3. Para realizar los cambios de titularidad es necesario tener la última factura de los suministros a los que vas a cambiar de nombre.

 

¿Qué documentos necesito para hacer el cambio de suministros?

  1. DNI inquilino/a.
  2. Contrato de alquiler original y copia.
  3. Copia de la cédula de habitabilidad.
  4. Nombre de la entidad bancaria y dígitos de la cuenta bancaria.
  5. Lectura actual del contador del suministro sobre el que se realiza el trámite.

 

La gestión puede ser presencial, en oficinas de las compañías suministradoras, telefónica o telemática. Pasados unos días y para aquellos casos que no sea presencial, conviene cerciorarse, que la compañía ha hecho efectivo el trámite. Además, debemos asegurarnos que se haya cursado correctamente toda la información y documentación que nos han requerido.

Al finalizar el contrato de arrendamiento, se toman las lecturas de los contadores el día de salida. Una vez con las lecturas se procede a liquidar el gasto calculándolo los importes resultantes al aplicar los precios vigentes según la última factura. En el caso de desajustes importantes, conviene regularizarlos entre las partes.